Un joven artista, abandonado por las musas, quema su existencia
auto-compadeciendose. Sin un motivo para vivir, desilusionado y sin
amigos busca consuelo en fantasmas del pasado. Literalmente. Su tio,
supuestamente muerto hace años, le acompaña en sus momentos de
desesperación. Sin saberse muy bien como, este familiar, que aparece por
sorpresa para jugar al ajedrez con el protagonista, posee, digamos,
ciertos poderes que escapan a toda lógica. Uno de estos poderes consiste
en dotar a una persona, con habilidades asombrosas a cambio de su vida.
Esto es justo lo que el artista, escultor, necesita. Le da igual vivir
solamente 3 meses, si durante ese tiempo es capaz de pasar a la
posteridad con su obra.
Desde ese momento la vida de David, el
escultor, experimenta un leve cambio. El problema no era el nivel de
inspiración, sino él mismo que es un muermo. Esto, unido a que no
es consciente de sus nuevas 'cualidades', hace que la primera semana
antes de su acordada muerte, pase con más pena que gloria. Pero
cuando se da cuenta que ahora es capaz de hacer cosas increíbles,
David empieza a crear como antes nunca lo había hecho: formas
imposibles, esculturas complejas y originales que jamás se habían
visto antes... Aunque en el mundo del arte eso no es lo más
importante y el artista sigue en el anonimato y cada vez con menos
dinero para sobrevivir. Es entonces cuando el amor llama a su puerta
y, conocedor de su inevitable final, decide aprovechar esta última
oportunidad del destino. Junto a su pareja, descubrirá la
inspiración sublime, una inspiración que compartirá de forma
publica en improvisadas obras callejeras. David no busca la fama
unida al dinero, así que decide pasar a la posteridad de forma
altruista. Aunque no contaba con enamorarse y sus últimos días no
será nada fáciles, aunque si le permitirán crear su obra
maestra... He leído 'The Sculptor', la versión original del comic y
debo reconocer que en lineas generales me he aburrido bastante. El
creador, Scott McCloud plantea una obra muy personal y ambiciosa, a
lo largo de casi 500 paginas, que resulta bastante pesada y hace al
lector desear que algo 'interesante y extremo' ocurra. Pero no es
así. Seremos silenciosos espectadores de la anodina existencia de
David, con su suave denuncia al mundo del arte y sus estúpidas
tribulaciones que le llevaran a ligarse a una chica que, si en un
pasado tuvo una existencia muy emocionante y atípica (sobre todo en
lo que a sus relaciones sexuales se refiere) en la realidad del
protagonista, es otro personaje 'seta' e inestable cuyo único sueño
es sobrevivir en su pisito en el centro de la capital con un hombre
que le quiera y que le de descendencia. Una historia costumbrista,
mezclada con fantasmas y superpoderes que nada aportan a la trama.
Una trama dramática que busca alcanzar una especia de culminación
en la conclusión, pero que no dejará al lector (que aguante hasta
el final) con un buen sabor de boca. En cuanto a la parte gráfica,
obra del propio guionista, resulta muy visual e interesante muy
centrada en el detalla y que en muchos momentos ayuda a 'levantar' el
ritmo de la obra que en muchos momentos besa la lona inevitablemente.
Claramente los dibujos son el punto fuerte de este libro.
MMM
(M-Mierdoso, MM-Me la opela, MMM-Mejor que una patada en los cojones, MMMM-Molongo, MMMMM-Molinguisimo!!)

